…que la Diosa Fortuna suele estar de nuestro lado?

 Recuerda…

Deberás estar atento, con los ojos bien abiertos y la mirada curiosa.

Deberás cambiar de lugar en vez de esperarla siempre en el mismo sitio, porque bien podría ser que ya haya pasado por allí y nunca repita su paso.

Deberás verla acercarse, reconocerla.

Tendrás que acercarte cuando pase por tu lado: si te distraes no la podrás agarrar ni de la trenza porque ésta cuelga hacia delante.

Si se te escapa no la persigas, porque corre mucho más rápido que tú.

Sólo aprende y permanece alerta para la próxima vez que te cruces con ella.

Me preguntarás: qué pasa si nunca más te la encuentras…?

No te preocupes ni me preguntes cómo lo sé…

Pero, si te mantienes en movimiento, te la volverás a encontrar…No lo dudes.

Fortuna baja

Texto: Bucay, J. El mito de la Diosa Fortuna, Integral, Barcelona, 2006, pág.158

Fotografía: Visualgal, José Luis Mosquera Outes

…que, si piensas, te pierdes la flor?

 Un día Buda alzó una flor ante una audiencia de 1.250 monjes y  religiosos. Guardó silencio durante largo rato. La audiencia se  mantuvo en silencio absoluto. Todo el mundo parecía estar pensando intensamente, intentando comprender el significado del gesto de Buda. Entonces, de pronto, Buda sonrió. Sonrió porque entre el público hubo alguien que le sonrió a él y a la flor. El nombre de aquel monje era Mahakashyapa. Fue el único que le sonrió y Buda le respondió con otra sonrisa y dijo: “Poseía el tesoro de una revelación y se la transmitido a Mahakashyapa”.

Dalia1

Cuando alguien sostiene una flor ante ti y te la muestra, está intentando que la veas. Si piensas, te pierdes la flor. La persona que no piensa, la que es ella misma, puede hallar la flor en toda su intensidad y sonreír.

Texto: Thich Nhat Hanh, Hacia la paz interior, ed Debolsillo, 2007, pág.55